Historia de la inseminación
artificial canina
La primera inseminación artificial en la perra la realizó Lázaro
Spallanzani en 1780 en una perra de raza Spaniel de la que nacieron dos
cachorros, un macho y una hembra. En los Estados Unidos, en 1956, Harrop
obtiene el primer parto en una perra tras ser inseminada con semen recogido en
Gran Bretaña. En 1969, Seager, en Estados Unidos, obtiene la primera camada
nacida después de una inseminación artificial con semen congelado.
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| Lázaro Spallanzani (1729 - 1799) |
Inseminación
artificial en perros
Las técnicas
de inseminación artificial se utilizan para conseguir ejemplares de
determinadas razas con características específicas.
La
inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida por el hombre,
que se realiza cuando, por diversas circunstancias, la unión de la pareja
canina no da los resultados esperados. Cuestiones como la incompatibilidad de
la pareja, o que el macho y la hembra vivan en lugares distintos, son motivos
por los que se puede llevar a cabo la inseminación artificial.
La inseminación
artificial está indicada en los siguientes casos
·
Por incompatibilidad
genital: Cuando
se trata de cruzar perros de diferente estaturas.
- En la indiferencia sexual: Este fenómeno es frecuente en perros que provienen de una misma camada y que han vivido juntos por mucho tiempo.
- Por problemas: en la estructura del pene en el macho o de la vagina en el caso de la hembra.
- Por ausencia del reflejo sexual: Los animales precisan de ciertas características para discernir por si solos el mecanismo normal de la copula, de este modo la ausencia del reflejo sexual determina una excitación sexual inútil acompañada de incapacidad reproductiva.
La inseminación con semen fresco
Esta técnica se utiliza cuando el criador tiene una
pareja de reproductores que no consiguen éxito en la fecundación por causas
como:
·
Incompatibilidad
de caracteres.
·
Inexperiencia
de uno o ambos perros (macho y hembra).
·
Porque
la perra tiene las vías genitales estrechas.
·
Por
molestias o dolores físicos del macho o la hembra, como por ejemplo en el pene
o en la vagina.
La técnica de la inseminación
con semen fresco consiste en: tras comprobar que la hembra está receptiva, el
veterinario recoge el semen del macho, que se analiza con microscopio. De esta
manera se comprueba el número, aspecto y movilidad de los espermatozoides Si la calidad del
esperma es adecuada se introduce en la vagina de la hembra con una sonda
vaginal o, si es en el útero, con una sonda uterina.
La inseminación con semen refrigerado
Esta técnica se utiliza cuando
los dos reproductores viven en lugares distintos, a distancias considerables,
por ejemplo puede darse el caso de que se quiera cruzar a una perra que vive en
Portugal con un macho que reside en España. Para reducir gastos de
desplazamiento y alojamiento se puede optar por la inseminación con semen
refrigerado.
La técnica para llevar a cabo
este tipo de inseminación consiste en que un veterinario autorizado recoge el
semen del macho y lo analiza, después se enfría hasta una temperatura de 4 grados centígrados y se envía
en un recipiente térmico a otro veterinario, que será quien practique la
inseminación, después de controlar el estado de conservación del esperma, así
como la disponibilidad de la hembra.
Estas operaciones deben
realizarse en un período de tiempo
de 48 horas, desde la extracción del semen hasta su implantación en la
hembra. Por ello requiere una buena sincronización entre las personas que forman parte del
proceso, porque es importante coordinar aspectos como:
·
la
disponibilidad del semental.
·
El
material y formación específica de los veterinarios.
·
El
seguimiento del ciclo menstrual de la perra.
Técnica de inseminación con semen congelado
.
Tiene la ventaja de que nos permite almacenar el semen por tiempo prácticamente
indefinido y, por lo tanto, tenerlo a nuestra disposición cuando deseemos,
además de permitir su envío a cualquier parte del mundo.
El
proceso consiste en la extracción de semen del macho, su análisis para
comprobar que reúne las características necesarias para su congelación, su
posterior mezcla con diluyentes especiales que van a protegerlo de los cambios
de temperatura y a nutrirlo y su descenso progresivo de temperatura hasta -196
ºC, donde se va a mantener en nitrógeno líquido. El semen mezclado con los
diluyentes se puede mantener almacenado dentro de los tanques de nitrógeno
líquido de dos maneras. Uno de los sistemas, que ha sido copiado de su uso en
el ganado, es a través de unos tubitos de plástico finos y alargados, llamados
pajuelas, que contienen entre 0,25 y 0,5 mililitros de semen y diluyente. El
otro sistema, más adaptado a la especie canina y que ha demos de tubos de plástico. Tanto los viales como
las pajuelas se deben de identificar con todos los datos del semental.
Tras la inseminación
Una vez que la hembra ha sido
inseminada es recomendable que la perra mantenga las extremidades posteriores
levantadas durante unos diez minutos, para facilitar el ascenso de los
espermatozoides. Por la misma razón es conveniente que la
hembra no orine tras los minutos siguientes a la
inseminación "la técnica de la inseminación con semen fresco, puede
producir tan buenos resultados como la monta natural, es decir alrededor de un
80% de éxito en la gestación .
Referencias





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